la biblioteca escolar en relación a la cultura digital

 

 


 

LA COEXISTENCIA DE MEDIOS PARA LA PROMOCIÓN DE LA CULTURA ESCRITA

El primer paso es reconocer que la lectura y la escritura han sido sacudidas por la cultura digital. Esto es fundamental pues determina la necesidad de realizar un giro, cambiar la perspectiva y reorientar en consecuencia la misión y las funciones de la biblioteca escolar.

Estas substancialmente no cambian, se mantienen con fuerza porqué se presentan, en el contexto de la Sociedad de la Información, totalmente necesarias. Solo hay que valorarlas desde una visión más amplia y cercana a la realidad social que vivimos.

Aparecen nuevas preguntas: ¿Qué sentido tiene leer y escribir en un mundo rodeado de pantallas? ¿Cómo hemos de enfocar la promoción de la lectura en el nuevo contexto? Lectura de texto y lectura de la imagen. ¿Es todo lo mismo? ¿Qué consideramos cultura escrita? ¿Qué concepto tenemos de ella y para qué pensamos que sirve?

 

•  Diferenciar para entender pero diferenciar integrando

La cultura escrita pervive en la cultura digital pero hay que plantearse donde la situamos y como accedemos a ella. El aspecto clave es la posibilidad de coexistencia de los distintos medios o soportes para la cultura escrita y la necesidad de relacionarla de manera diferenciada, con otros lenguajes comunicativos que resultan útiles para la representación de contenidos pero que indudablemente son de otra naturaleza.

Cuestionarse sobre el porqué y el significado de la cultura escrita parece aparentemente una cuestión innecesaria. Pero en este momento histórico donde presenciamos una profunda transformación cultural que afecta a nuestras practicas comunicativas, conviene reencontrar la argumentación de su promoción.

¿Por qué hablar de cultura escrita? Es obvio que el concepto de lectura está vinculado a la cultura escrita, nos referimos a prácticas de acceso y elaboración de discursos, de textos coherentes y estructurados (narrativos, expositivos, argumentativos…) Pero muchas veces identificamos erróneamente la cultura escrita con la cultura impresa o libresca. Es importante ver la diferencia. Este término al mostrar-se independiente de la tecnología utilizada, es mucho más significativo para denominar la práctica de la lectura y la escritura de textos en el nuevo contexto social.

 

•  La revolución que ha transformado la cultura escrita

Se han transformado tecnológicamente las modalidades de producción y transmisión de contenidos. La producción de la palabra pasa de la escritura manuscrita y la publicación impresa a la edición en el entorno digital. Se produce una renovación en dos aspectos: por un lado la técnica de producción y por otro la técnica de distribución del texto.

A esto hay que añadir otro aspecto fundamental, en la cultura digital resurge con fuerza la imagen como lenguaje comunicativo y se coloca en una posición central. Aunque siempre haya existido como forma de representación, la imagen penetra más intensamente en el ámbito de la comunicación cotidiana como un medio para transmitir información. Paradojalmente la palabra está pasando a ser ilustración de la imagen. Los textos y el uso oral de la palabra se empieza ha utilizar en el conetexto multimedia cada vez más para acompañar la imagen y mejorar su comprensión.

Todo esto también afecta a la cultura escrita al aparecer con fuerza una nueva oralidad llamada “oralidad secundaria”, que transmite contenidos por medio del lenguaje verbal pero estableciendo una comunicación no directa y no presencial.

Este uso de la cultura oral plantea nuevos retos a la cultura escrita porque descoloca su posición de primacía, pero al mismo tiempo ofrece nuevas posibilidades de comunicación. Esto significa que las nuevas tecnologías facilitan el uso de la expresión oral.

 

•  Nuevas formas de leer y escribir en la cultura digital

Al aparecer nuevas modalidades en la producción de textos y nuevas maneras de transmitir lo escrito surge en la cultura digital nuevas posibilidades para la lectura y la escritura. Se trata de nuevas formas de textos que generan nuevos géneros y nuevos usos de la cultura escrita.

Ante las inmensas posibilidades que ofrece la cultura digital para el uso de la cultura escrita la dificultad estriba en saber utilizar el género, el registro y las formas lingüísticas apropiadas para cada uso y esto requiere un aprendizaje en el contexto escolar. Hay que incitar a nuestros alumnos a regular y ser rigurosos en las formas tanto en la elaboración de los discursos como en los intercambios comunicativos entre individuos. La manera como actualmente se presenta en la Red lo público y lo privado de forma revuelta ilustra la necesidad de esta exigencia.

Pero el predominio de otros lenguajes no ha de perturbar nuestra visión de la cultura escrita, con ellos disponemos de nuevas y extraordinarias posibilidades de comunicación pero de naturaleza distinta al lenguaje verbal. Hemos de recordar que diversos lenguajes siempre han sido utilizados por el hombre de manera complementaria.

 

•  Coexistencia de medios y lenguajes para acceder a contenidos

La conclusión es que en la actualidad coexisten distintos medios o soportes para la cultura escrita y al mismo tiempo esta convive y comparte capacidad comunicativa con otros lenguajes predominantes en la cultura digital.

Ante visiones apocalípticas de la muerte del lector y la desaparición de la lectura Roger Chartier analiza la cuestión magníficamente poniendo de relieve que la antigua oposición entre por un lado el libro, aquello escrito, la lectura y por otro la pantalla y la imagen, ha estado substituida por una nueva situación que propone un nuevo soporte para la cultura escrita y una nueva forma para el libro que ahora puede ser inmaterial.

La coexistencia así planteada se sustenta en la posibilidad de utilizar uno u otro medio en función del objetivo de lectura o escritura que tengamos que abordar. En consecuencia se realza el uso específico de cada medio ofreciendo una gran gama de posibilidades comunicativas. Estas consideraciones pueden guiar nuestras acciones de promoción de la lectura en el centro escolar.

Vemos de esta manera que la cultura digital no ha de ser valorada como una contraposición de la cultura escrita sino como una oportunidad de desarrollo y potenciación de la misma.

 

•  Aspectos diferenciales de la cultura escrita

En la actualidad la cultura escrita sigue representando la vía fundamental para la transmisión no de sencillos mensajes comunicativos sino de contendidos (ideas, conceptos…) que son representaciones de la realidad y que requieren del pensamiento abstracto para ser comprendidos. En consecuencia las prácticas de la cultura escrita son imprescindibles para el aprendizaje y para el proceso de transformación de la información en conocimiento.

La magia de la escritura no resulta tanto de sus posibilidades de memorización, sino de su función de representación del conocimiento. Representar el mundo con palabras ha permitido a lo largo de la historia transmitir ideas y pensamientos. No podemos olvidar que precisamente en la Sociedad de la Información la riqueza se sustenta en las ideas, en la exploración inteligente de la información y su conversión en conocimiento.

 

 

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informeReferencias bibliográficas

CHARTIER, Roger (2000) ¿Muerte o transfiguración del lector? Las revoluciones de la cultura escrita. Diálogo e intervenciones . Gedisa: Barcelona.

FERREIRO, Emilia (2002.) “Leer y escribir en un mundo cambiante”. Pasado y presente de los verbos leer y escribir. Fondo de cultura económica. México.

CHARTIER, Roger (2000). “¿La revolución de las revoluciones?”. Las revoluciones de la cultura escrita. Diálogo e intervenciones . Gedisa: Barcelona.

KRESS, Gunter. (2005). El alfabebetismo en la era de los nuevos medios de comunicación. Málaga: Ediciones Aljibe.

ONG, Walter J. Oralidad y escritura. Tecnologías de la palabra. México, D.F. : Fondo de Cultura Económica, 1987.

CASSANY, Daniel. ( 2006). Tras las líneas. Sobre la lectura contemporania. Barcelona: Anagrama.

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