el análisis del nuevo contexto: la sociedad de la información
¿QUÉ ES LO QUE HA CAMBIADO?
En este momento donde podemos empezar a considerar que se ha producido un asentamiento de las nuevas tecnologías (TIC) y en particular del fenómeno Internet, se ha comprobado con la aparición de las nuevas alfabetizaciones asociadas a la Sociedad de la Información que las prácticas y usos de la lectura han cambiado substancialmente.
Como consecuencia es necesario un nuevo planteamiento del papel de las bibliotecas escolares que se han visto afectadas por esta nueva realidad. Vemos que hay que transformarlas tal y como indican las directrices IFLA/UNESCO(2002), en centros de recursos para el aprendizaje, espacios presénciales integradores de soportes informativos y la vez servicios educativos que pongan el acento en la selección y gestión de contenidos.
En este replanteamiento teórico hemos de exponer los elementos que han quedado transformados por el nuevo contexto social: la información, la lectura y el aprendizaje.
1. El desarrollo de la Sociedad de la Información
La sociedad del siglo XXI representa un escenario intelectual, cultural y social radicalmente distinto al que hemos conocido hasta ahora. Vivimos en un contexto dominado por las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Hay que considerar que donde ha recaído intrínsecamente la verdadera revolución tecnológica ha sido en la digitalización de la información y en la aparición de Internet como canal para su transmisión y comunicación.
Esto ha significado un cambio tecnológico tan importante que ha afectado a todos los ámbitos de la sociedad y como consecuencia la capacitación de las personas para poder desenvolverse en ella eficazmente. Aparecen así nuevos retos para la educación en este nuevo contexto. Joan Majó y Pere Marqués (2002) presentan estos aspectos como los más relevantes:
• La sobreabundancia de información.
• La cultura audiovisual y el triunfo de la imagen.
• La caducidad de la información.
• El cambio en el sistema de transmisión y adquisición de la información.
• El conocimiento como valor de progreso económico.
• La aparición de un nuevo tipo de marginación.
a) El paso de la cultura impresa a la cultura digitalCon la cultura digital los conceptos que hasta ahora se han desarrollado de lectura y de información asociados o vinculados a la cultura impresa se modifican y se amplían. Nos encontramos en un nuevo periodo de la historia referente a la evolución que ha sufrido la difusión y comunicación del conocimiento.
De la etapa oral pasamos a la escritura y de esta a la imprenta y ahora hemos llegado al entorno digital. La aparición de una nueva etapa no ha comportado nunca la desaparición de las anteriores ampliándose las posibilidades de difusión del conocimiento con distintos medios o tecnologías.
En este momento el reto que tenemos planteado es saber utilizar cada una de estas posibilidades de manera integradada, complementaria o bien específica en función de la tarea a realizar.
b) La aparición de un nuevo entorno socialEn la actualidad se han creado unos nuevos escenarios que configuran un nuevo entorno social. Se trata del llamado ciberespacio o entorno digital que permite desarrollar acciones a distancia, en red y de manera recurrente y que el filósofo Javier Echeverría (1999) describe como el “tercer entorno” por analogía a las diversas maneras de organizar la vida social en las sociedades rurales y en las urbanas o industriales. El tercer entorno se superpone a los otros y genera profundas transformaciones en los ámbitos privados y públicos a nivel global y local.
Las actividades más diversas están pasando al otro lado de la pantalla en un proceso muy rápido y masivo. Esta migración nos conduce a una sociedad dual con los dos entornos el digital y el presencial. Participando de este fenómeno general también hay una migración de la escritura y la lectura al soporte digital y al nuevo entorno.
2. Las transformaciones que ha sufrido la información
La digitalización de la información ha posibilitado la creación de nuevos formatos (el multimedia y el hipermedia) y ha facilitado el acceso y procesamiento de los ya existentes (el texto, la imagen, el sonido, el audiovisual). Pero hay otro elemento importante para valorar como es el hecho que se ha producido una generalización del concepto de información que requiere la necesidad de especificar y concretar.
Hay que saber diferenciar entre cosas tan distintas como dato, información y conocimiento. Un dato es un valor de una variable, se trata de una unidad básica de la información, en cambio la información consiste en datos agrupados, ordenados, estructurados, situados en un contexto que ayuda a interpretarlos. El conocimiento es en cambio un conjunto sistemático y coherente de informaciones que son asimiladas e integradas de manera personal para ser contrastadas con la experiencia y con los conocimientos previos para la atribución de sentido.
En este nuevo contexto social también es importante que se vincule la información a los contenidos con independencia del soporte. Estamos empezando a experimentar una disociación entre la información y su soporte (antes únicamente en papel).
Además la frontera entre la información profesional o científica y la información informal o de diversión también empieza a desdibujarse al presentarse todas de manera conjunta en la red.
Aparecen así los problemas de fiabilidad y credibilidad característicos de la información disponible en Internet, incrementados por la avalancha informativa existente. Las necesidades de valoración, selección y tratamiento de contenidos son más evidentes y aparece como imprescindible la educación de estos aspectos en el ámbito escolar.
3. Las transformaciones que sufrido la lectura
La lectura es una actividad compleja que ha ido construyendose y evolucionado a lo largo de la historia pero que actualmente ha adquirido nuevas dimensiones. La lectura con el nuevo entorno digital se ha transformado en una lectura multimodal tal y como señala Daniel Cassany (2006).
La lectura precisa de nuevas competencias en el lector, la competencia lectora no se limita a la descodificación y comprensión de todo tipo de lenguajes (verbal, icónico, audiovisual …) sino que se expande hacia la capacitación en el acceso, la selección, la valoración y la asimilación de los contenidos para transformarlos en conocimiento.
La lectura en pantalla y los textos electrónicos introducen grados de libertad más elevados en los procesos de construcción de significado que, a partir de estos, puede llevar a cabo el lector. Pero también comporta el riesgo de perderse en la navegación.
Así pues asistimos a una renovación de la definición de texto y de lector, de las prácticas de a lectura y las maneras de leer.
Desde el punto de vista del autor, los formatos hipetextuales y hipermedia abren el camino de formas de organización textual basadas en una lógica no lineal, abierta, relacional que substituye la lógica lineal y deductiva típica de los textos impresos y que permite utilizar nuevos esquemas de argumentación y de construcción de sentido.
Como dice José Antonio Millán (2000) la lectura continuará siendo la llave para acceder al conocimiento en la Sociedad de la Información pero es una llave que exige el dominio de nuevos conocimientos y habilidades y que permite acceder a nuevos tipos de textos y a nuevos tipos de prácticas de lectura.
4. Los cambios necesarios en el procesos de aprendizaje
Estamos viviendo un momento de transformación de las concepciones, las actitudes y estrategias de los principales agentes de la actividad educativa (los profesores y los alumnos) y una tendencia respecto que la educación ha de estar dirigida a promover capacidades y competencias y no solo conocimientos cerrados o técnicas programadas.
Diferentes autores coinciden en determinar que en el proceso de aprendizaje son imprescindibles unos cambios determinados:
• El rol del profesor como guía y mediador del aprendizaje.
• La aplicación de estrategias de aprendizaje basadas en la resolución de problemas y la utilización de fuentes de información.
• El interés en promover y trabajar el pensamiento crítico-reflexivo.
Como dice Juan Ignacio Pozo (1996), las TIC unidas a otros cambios sociales y culturales dan lugar a una nueva cultura del aprendizaje que trasciende el marco de la cultura impresa y que ha de condicionar las finalidades de la educación. Se determinan tres características:
• Los alumnos han de tener la capacidad de organizar la información e interpretarla.
• Los alumnos han de aprender a convivir con la diversidad de perspectivas, con la existencia de interpretaciones múltiples y aprender a construir su propia opinión o punto de vista a partir de estas.
• Los alumnos como futuros ciudadanos han de ser aprendices más flexibles, eficaces y autónomos.
5. Las nuevas competencias y las alfabetizaciones múltiplesAl lado del concepto de alfabetización relativo a la cultura impresa empiezan a tomar forma otras alfabetizaciones relacionas con la cultura digital y el lenguaje audiovisual y multimedia.
Hay unas nuevas necesidades de alfabetización asociadas a las TIC y a la Sociedad de la Información. Hay que recordar que el proceso de alfabetización siempre ha comportado el aprendizaje y el dominio de las tecnologías utilizadas para producir y leer los textos: el lápiz y el papel, el texto impreso, el libro… así pues en la medida que estas tecnologías se amplían hay que incorporar su conocimiento y uso en el aprendizaje.
Pero las nuevas maneras de acceder al conocimiento también comporta disponer de nuevas habilidades de lectura y escritura que nos permitan manejarnos bien en este nuevo entorno social.
Aquello importante ya no es tener o no tener información, la cuestión determinante se centra en las capacidades cognitivas, las capacidades para aprender a aprender y poder transformar la información en conocimiento.
Actualmente se necesita un concepto de alfabetización más amplio que incluya todas las alfabetizaciones basadas en las habilidades pero sin limitarse a unas de específicas ni únicamente tecnológicas. La comprensión, el significado y el contexto han de ser los temas centrales y el carácter crítico-reflexivo complementario al instrumental.
La alfabetización múltiple como dice Alfonso Gutiérrez Martín (2003) corresponde no únicamente a la competencia comunicativa con diversos lenguajes y medios sino también a los elementos importantes para una preparación básica para la vida en una doble vertiente la individual y la social. Se trata de la capacidad para analizar, razonar y comunicar información eficazmente a la hora de resolver problemas específicos en contextos determinados.
De manera complementaria en la misma línea Carles Monereo (2005) determina cinco competencias socio-cognitivas básicas: aprender a buscar y seleccionar información, aprender a comunicarse, aprender a colaborar y aprender a participar en la vida pública.
Otra aportación interesante es la que proporciona el proyecto DeSeCo (2003) de la OCDE creado para encontrar indicadores referentes a las competencias básicas y que las categoriza en tres ámbitos concretos:
- La alfabetización básica.
- La alfabetización en contenidos con la comprensión de distintos lenguajes/formatos.
- La alfabetización en cuestiones tecnológicas.En esta línea aparece el concepto de alfabetización informacional que trata de la competencia en la utilización de la información. Es el conocimiento de un conjunto integrado de conceptos, procedimientos y valores necesarios para resolver con éxito los distintos problemas que implican la búsqueda, selección y comunicación de contenidos. Se trata de una compendia polifacética que implica distintas alfabetizaciones y la puesta en práctica de habilidades cognitivas.
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